Hábitos saludables para la época estival

Los seres humanos tenemos memoria corta, por eso parece que cada año nos tienen que recordar que llega el verano, con él el calor, y que debemos ejecutar ciertos hábitos para nuestra salud; si no, no se entendería tal cantidad de consejos, medidas y sugerencias con las que nos bombardean desde los medios de comunicación, ya sean visuales, acústicos o escritos.

Para empezar, algo que es muy lógico y que cualquiera podría pensar por sí mismo: no realizar grandes esfuerzos durante las horas de más calor. Bien, sabemos que en ciertas zonas de nuestro país las altas temperaturas no entienden de horario, pero aún así, con mucho acierto, se recomienda no hacer actividades pesadas ni deporte durante las horas centrales del día, aunque la verdad, visto las personas que sufren golpes de calor en verano y por eso de repetirlo cada año religiosamente, no debemos de cumplirlo muy a rajatabla. Y es que quizá lo que falla no es no realizar ninguna actividad, sino el tipo de actividad en sí. Parece que hay gente que no tiene tiempo de hacer deporte, por ejemplo, más que a la hora de la siesta, como decimos aquí, por problemas de agenda, de trabajo o de organización, así que ¿por qué quitarle ese placer, sólo por cuestiones estacionales?

Por supuesto, hay que tener claro que es peligroso hacer atletismo, running o senderismo a esas hora del día en plena canícula, así que sólo hay que buscar algo más adecuado. Y si hay algo que hace furor ahora mismo como deporte de moda, es el yoga. Es un ejercicio muy completo, dicen que tanto para el cuerpo como para la mente; no tiene horario predefinido para poder practicarlo, y nada ni nadie impide que pueda practicarse en un lugar aclimatado, donde el calor de las horas centrales del día pueda afectarnos demasiado. Además, sus movimientos son calmados y se trata de controlar respiración y ciertas partes de nuestro cuerpo en posición de carga durante un corto espacio de tiempo, así que no reviste de gran esfuerzo físico. Como digo, no sólo es porque es lo que se lleva; realmente, el yoga es una disciplina muy a tener en cuenta en cualquier época del año, y disfrutar de sus múltiples beneficios.

Otro buen consejo que también todo le mundo se empeña en darnos es el de la buena alimentación. Sabemos por supuesto que, ya que nuestro cuerpo necesita menos energía para realizar las actividades diarias gracias a las altas temperaturas, nuestra dieta debe ir enfocada a estar bien hidratados más que a estar bien alimentados, así que, contra todo pronóstico, sería un momento óptimo para ayunar. Bien, antes de que nadie se lleve las manos a la cabeza, hay que puntualizar que esto no quiere decir que debamos prescindir de ciertos nutrientes que realmente son necesarios para el funcionamiento de nuestras funciones físicas; aún si se decide seguir el ayuno, y como digo es buen un momento gracias a las necesidades de nuestro organismo y a la falta de apetito que nos afecta a todos en el verano, la hidratación es un pilar básico, aunque sea a base de agua solamente (por ser realmente estrictos con esta cuestión).

De todas formas, la dieta del ayuno tiene tantos adeptos como detractores, y por supuesto siempre es aconsejable hacerla bajo la supervisión de un profesional. Pero realmente, ya que nuestro cuerpo va a necesitar en verano muchos menos alimentos que cuando nos afecta el frío, quizá sea el momento no tanto de ayunar, como de reestructurar la dieta; aunque seguro que todos tenemos tantos alimentos de más e innecesarios incluidos en nuestra alimentación, que realmente podríamos reducir drásticamente su consumo y no sentir que nuestra salud no se resiente para nada. Es lo que se llama un ayuno parcial: no sólo reducir la cantidad de alimentación que ingerimos, sino vigilar qué tipo de alimentos estamos consumiendo. El verano es largo, hay tiempo para hacer esto, y mucho más.

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